ENSEÑEMOS A PENSAR MATEMATICAMENTE


Hace años que en el Perú se viene gestando la tendencia a sentenciar a los maestros de mediocres para ejercer su profesión de educador. Se basan, en la mayoría de casos, por carecer del “nivel” respecto al curso o materia que enseña, mas no por la metodología y didáctica del curso  involucrado, también, al conocimiento psicólógico pertinente.

Es sabido que muchos maestros tiene falencias en el nivel, si queremos llamarlo así, sobre un determinado tema, pero pocos se preguntan: ¿Dónde estudió su profesión?, ¿Cómo obtuvo su licenciatura? o ¿Está actualizado en el avance de su profesión?.

Se supone que un profesional que obtiene el título de licenciado, cuando termina sus 5 años de estudio, está preparado y capacitado para ejercer su labor. Sin embargo, en Perú esto no funciona. Diversas Universidades otorgan este título, de licenciatura en educación, utilizando la opción de clase modelo y dan poca o nada de importancia por la opción de efectuar una tésis de grado.

Acerca del nivel que se escucha en la población, hasta en los mismo alumnos, referido al maestro de matemáticas, está referido esta reflexión.

Partamos de lo actual. En muchos colegios particulares, los llamados preuniversitarios, se contrata a personas para ser maestros que cumplan con los siguientes requisitos:

  • Nivel del curso. (Saber de memoria los temas de un curso determinado)
  • Dominio de pizarra. (Tener buena letra y dibujar de manera decente, combinando los colores de tizas lo mejor posible)
  • Formación, preferencia, ingeniero o matemático. (No importa si todavía no termina la carrera)

Entre otros aspectos insignificantes como si enseña o enseñó en alguna academia, grupo de estudio, etc.

Pero no se pregunta por ejemplo:

  • Manejo de metodologías y estrategias en la eseñanza de la matemática.
  • Conocimiento de historia de la matemática.
  • Artículos publicados e investigaciones realizadas en el campo de la educación matemática.

Tengo entendido que la finalidad de esos colegios es más económico que social, esto hace que contraten a personas que en vez de educar integralmente, instruyen de paporreta definiciones, teoremas y estrategias de resolución de problemas irrisorios como por ejemplo:

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Mientras los padres de familia se llenan de confianza cuando escuchan el profesor de álgebra es ingeniero (sic), por ejemplo. Creyendo que dejan a sus hijos en buenas “manos”. No generalizo a personas que no siendo educadores son ejemplo de ello.

Contradictoriamente los maestros, que supuestamente tienen estudios en educación, no ejercen su profesión como debe ser.

Enseñar matemática no es atiborrar al alumno con definiciones o teoremas, tampoco es resolver problemas formales; sino enseñar a pensar matemáticamente, esto es, que utilice los conocimientos matemáticos para dar soluciones a problemas de su vida diaria, desde luego que ello está predeterminado por un desarrollo de ciertas capacidades, competencias, habilidades, etc.

Debemos entender que aquel que no sepa llevar la matemática a ese norte, no debe enseñar matemática, no ayuda a que la educación mejore, sino todo lo contrario.

Un buen profesor de matemática considera como sus armas o instrumentos a la psicología, la matemática y la pedagogía. Que deben ser profundizados de acuerdo al contexto cultural. Si queremos enseñar matemática  a un grupo de alumnos debemos conocer la psicología del grupo, los contenidos del curso que impartiremos a un nivel avanzado y dominar los aspectos pedagógicos respectivos.

En algunos países se pide licenciaturas especiales para enseñar matemática y otros no. Expertos internacionales sobre  el tema como Bruno D’ Amore, coinciden  en que para poder enseñar matemática es necesario no sólo la matemática, que está implícita, sino también su historia y epistemología.

Lo que nos queda por explicar es por qué el maestro no lo hace, recurrimos a Bruno D’Amore que nos explica que hay maestros que abandonan el diario investigar en matemática, más por el temor hacia ella que otro cosa. El docente tiene una imagen nefasta de la matemática y esto debido en mayor parte por su ignorancia al funcionamiento de su lenguaje formal, también epistemológico y científico. La falta de una capacitación constante los hace retroceder a su vida de escolares, luego a veces, a un abandono en la formalización en su que hacer.

Finalmente, no hagamos que nuestros alumnos sean meros receptores, si no actores de sus conocimientos, en la matemática.

Referencia:

Bruno D’Amore y Berta Martini (2000). “Sobre la preparación teórica de los maestrosde matemáticas”. Revista Latinoamericana de Investigación en Matemática Educativa. Marzo, Vol. 3, pp. 33 – 45.

  1. #1 por Thomas el enero 28, 2007 - 2:03 pm

    Cierto, es totalmente absurdo pensar que un ingeniero (no la mayría de ellos) logrará formar mejor la calacidad logico matemática de un estudianyte que un buen profesor .

  2. #2 por juan carlos el enero 28, 2007 - 3:42 pm

    Bueno tenés mucha razon .Los profesores peruanos no estan aptos para enseñar matematicas a los alumnos y eso se nota al no querer rendir el examen que el estado peruano queria que dieran para ver en que nivel estan.
    Por eso no quieren dar examen si saben que van a salir mal pues.

  3. #3 por Carlos el enero 28, 2007 - 5:58 pm

    Gracias por sus comentarios.
    Ciertamente el estado no hace nada para que cambie esta situación. Este fenómeno también está quebrantando la educación.
    Saludos.

  4. #4 por maritza el febrero 2, 2007 - 11:37 am

    la educacion depende del docente , alumno y comunidad.Si deseas enseñar esfuerzate para lograrlo. todo depende de Dios y de ti

  5. #5 por ronald el febrero 8, 2007 - 2:29 pm

    lamentablemente la realidad en los colegios particulares es como tu lo comentas, ya que algunos directores creen que lo mas importante es solo que sus alumnos ganen concursos de matematicos e ingresen a universidades y buscan que a mi parecer es importante que es aprender a razonar y como has dicho el saber como aplicarla su vida diaria.

  6. #6 por Carlos el febrero 10, 2007 - 9:26 pm

    Si Ronald, pero la preguntas es ¿qué hace el Estado? o mejor aún ¿qué están haciendo los padres?.

    Saludos cordiales.

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